El aumento de la oferta turística de actividades deportivas relacionadas con el medio natural impulsó la creación, por ley, de la Escuela de Formación de Profesiones Deportivas y de Montaña (EFPEM) el 14 de diciembre de 1995. Los principales objetivos de esta escuela, adscrita al
Ministerio de Educación del Gobierno de Andorra son, entre otros:
- Establecer una formación de calidad
para que los educadores deportivos que la realicen tengan la capacidad de ofrecer un servicio en el que se conjuguen los aspectos de seguridad, animación y enseñanzas adecuadas al público que los requiera
- Adaptarse a las directrices de la Comunidad Europea
en cuanto a la formación profesional técnico-deportiva, con la pretensión de obtener un reconocimiento de las formaciones de la EFPEM por parte de los países que nos rodean
- Adaptarse también a la demanda del sector laboral y a las nuevas actividades físicas y deportivas que progresivamente van
emergiendo como oferta de ocio deportivo.
Coincidiendo con esta voluntad de mejorar la calidad y diversidad de la enseñanza deportiva de actividades en el medio natural,
la EFPEM estableció un convenio con la rama de ciclos formativos de la Institució Cultural del CIC
en el año 2004. Este convenio afecta principalmente
al grado superior de Animación de Actividades Físicas y
Deportivas "Montaña- Mar" inaugurado en el curso escolar 2004-2005. Este ciclo formativo del CIC, pionero en España en la formación profesional de educadores y monitores en montaña, pretende capacitar
a sus alumnos para que puedan llevar a cabo aprendizajes en un amplio abanico de disciplinas deportivas, privilegiando una polivalencia que permitirá posteriormente una adaptación más eficaz en el mercado laboral.
La relación entre la EFPEM y el CIC es simple: a la
vez que los alumnos se forman, durante dos años,
para superar el diploma de grado superior, tienen la posibilidad de acceder a las titulaciones de la EFPEM. La preparación
para los exámenes de la EFPEM es tarea de los profesores del CIC y de los formadores
de la EFPEM conjuntamente, respetando los respectivos planes de estudios. Las disciplinas que entran en juego en este convenio son las que figuran en el proyecto curricular del grado superior del CIC y que coinciden con la oferta formativa de la EFPEM. Hablamos concretamente de las formaciones de guía-acompañante de montaña, monitor de esquí alpino, guía de vía
ferrata, guía de barrancos, técnico de circuito de aventura con cuerdas y técnico de escalada en rocódromo.
El sistema de formación planteado conjuntamente entre el personal de dirección del CIC y de
la EFPEM propone, en un primer término, la superación de unas pruebas de acceso
para acceder a las formaciones EFPEM. Es evidente que la preparación de estas pruebas de acceso, que son esencialmente
físicas y deportivas, no sólo se debe realizar en el marco del grado superior. El aprendizaje del esquí, la mejora de las aptitudes cardiovasculares o de la técnica de escalada no es tarea sencilla y pide un esfuerzo físico e intelectual y una notable implicación personal. En un segundo término y para los alumnos que hayan superado las pruebas de acceso, los formadores
de la EFPEM imparten los complementos de formación que los alumnos del CIC no hayan trabajado con sus profesores. Estos complementos de formación se trabajan en desplazamientos
a Andorra en invierno (esquí alpino) o durante el otoño y
la primavera (montañismo, escalada, etc.) en periodos convenidos con el CIC. Los contenidos son esencialmente prácticos, aprovechando el excelente entorno que hay en Andorra
para llevar a cabo actividades en plena naturaleza: pistas de esquí de gran calidad, más de 30 refugios de montaña, varias zonas de escalada, 11 vías
ferratas, circuitos de aventura con cuerdas, etc. No
obstante, los formadores de la EFPEM también hacen un seguimiento del conjunto de los alumnos del CIC (hayan o no superado las pruebas de acceso) durante el año escolar y más concretamente en las salidas programadas en el grado superior.
Para acabar y para poder acceder a las titulaciones de la EFPEM, los alumnos
tendrán que superar una evaluación exigente, pero que una vez lograda
les capacitará para dedicarse a la enseñanza deportiva de actividades en el medio natural a
escala profesional.
Hay que remarcar que, por ejemplo, las formaciones de esquí alpino o guía acompañante de montaña de la EFPEM tienen el reconocimiento de los respectivos organismos internacionales que regulan estas profesiones y permiten ejercer en varios países del mundo. Es importante tener en cuenta que los alumnos que no superen las evaluaciones de la EFPEM podrán continuar optando a la consecución del grado superior y siempre tendrán la posibilidad de presentarse a los exámenes de recuperación de la EFPEM, incluso cuando ya no estén dentro
de la estructura del CIC.
Me gustaría destacar la idoneidad de este grado superior
en cuanto a la formación de profesionales de la montaña y comentar que es la evolución natural y lógica del grado
medio (CAFEMN). En el grado superior, los alumnos tienen una edad y una madurez suficiente
para poder asimilar correctamente unos contenidos a menudo exigentes
para llevar a cabo la guía en montaña. Creo que la realización únicamente del grado
medio limitaría al alumno para poder desarrollarse cómodamente en el ámbito profesional. Desde
la EFPEM creemos que los aprendizajes en materia de montaña deben ser sólidos y bien definidos, puesto que la responsabilidad de un guía o monitor hacia sus clientes es considerable teniendo en cuenta el marco de práctica.
Por este motivo, este convenio es muy positivo
para los alumnos del CIC, puesto que verán
dos maneras de trabajar, de enseñar técnicas y contenidos, visitarán varias zonas de montaña y
eso aportará riqueza a su bagaje de conocimientos y beneficiará su futuro profesional. Por otro lado, las titulaciones específicas otorgadas por la EFPEM y reconocidas
en el extranjero, posibilitarán que estos nuevos educadores trabajen en el campo del monitor de esquí, guía-acompañante de montaña, etc.
De todos modos, el grado superior del CIC, los diplomas otorgados por
la EFPEM y otras titulaciones son sólo un primer paso
para la juventud que quiere dedicarse a la enseñanza deportiva de estas actividades. Aspectos como la seguridad, la pedagogía, las técnicas de progresión y los innumerables contenidos relacionados con la
naturaleza, sólo se dominan ampliamente si hay años de experiencia y una implicación firme y decidida.
Espero que este convenio sirva para potenciar la calidad de la oferta profesional de actividades de montaña, un campo que todavía
hay que continuar mejorando.
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